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Poesía Chan Chan (link para descargar)
“Poesías CHAN CHAN”
el mundo según gustavo
el perineo y el prepucio resisten el paso del tiempo
los árboles, aún de pie, se bancan a los osos panda
en las estrellas, las cosas que acá mueren se vuelven brillitos
las colchas son diarios viejos de multimedios sin sueño
a nadie le gusta el fernet después de las ocho y media
los viejos de marité hablan de rock and roll todos los domingos
a veces el sol tiene manchitas rococó
me gustan las panteras negras y los porno-comics
la pantera negra me hace un pete y después le doy por atrás
le acabo en las tetas
nunca hay que dar el número equivocado, no te llaman
rembrandt se murió el domingo pasado
al final de la calle tagle se esconde un traba pelado
una vez me la metió y cagué tres días seguidos
si mi ex novia no fuera huérfana me cogería a la vieja, fue modelo
entre ríos queda acá no más pero te matan con el peaje
la luna brilla, los cometas revolotean cual luciérnagas, qué hermoso
el mundo animal es impredecible
dos mariposas se posan en la ventana, qué miran
ojalá que no las pise el camión de manliba
lo que más quiero es tener el alma sana, comer sushi te ayuda
alrededor de mi cuello, el collar de dientes de tiburón que me ragaló mamá
qué amanecer tan bello, el que hoy miro
¡oh, cuánta inmensa belleza!
últimas noticias de raquel
recuerdo que el mar estaba calmo
raquel nadaba
sola
y los delfines la erotizaban con sus trompas u hocicos
ella hacía fintas
esnifaba el aire marino
y se dejaba rodear por esos animales
que la querían a ella sólo para ellos
los binoculares
o largavistas
no daban pie a mi sorpresa
las trompas
u hocicos
empezaban a penetrar a mi raquel
¡oh…!
y qué bien se la veía
¡oh…!
y qué bien se los veía
al regresar
mojada
la cubrí con mi bata de toalla
y pronto sentí frío
y reconocí en el aire de mar punzones y dagas
filos invisibles en pleno día
así que me alejé
ella lejos de mí
ella con sus delfines
mamá rinoceronte
atrás de la cortina del baño
con el agua hasta las rodillas
mi mamá rinoceronte asoma su piel blanca
desnuda piel blanca
no áspera de estepa o de río espeso o de lodo
no dura
la piel blanda de mamá desnuda
bañate conmigo
dice
y yo
¿escalaré?
¿dónde estabas?
después
ella blande su cuerno hábil
muestra los grandes dientes helados
el jabón en su boca de espuma
y repite
pasá
acá estaba
pero no me mira
los ojos blancos de mamá que no me mira
walter lee poesía
conocí a walter en una medio jodida
le habían puesto un par de ñoquis y él quería seguir
vamos afuera
decía
¿quieren más?
y sí
querían
casi lo matan
en la guardia me dijo
esos putos
los voy a hacer mierda a todos
en terapia
entubado
no decía nada
pero movía los dedos como haciendo ejercicios
dos meses después me llamó por teléfono
sé quienes son
yo los conozco
dijo
¿los hacemos mierda juntos?
no sé, dije, y puse alguna excusa que duró varios años
y en el medio walter cambió
se hizo especialista en literatura del siglo de oro
leía a góngora mientras se lavaba los dientes
orinaba recitando a quevedo
además
era fanático de un novelista
pero una noche volvimos a ese lugar
y estaban otra vez esos tipos
walter ya no se acordaba pero yo sí
y ellos también
y nos miraron fijo
¿qué os perturba?
preguntó walter
salgamos, sugerí
de nada vale el valor si valer no le endilgamos
exclamó
envuelto en furor
mi buen amigo
pero ya era tarde
las nubes cubrían la luna
la oscuridad cubría a las máscaras negras
que una vez más
golpeaban a walter
mientras yo
desde lejos
apenas podía ver aquella furiosa furia
ahora
sin piernas
walter lee a perlongher
se imgina a sí mismo la peste de todas las pestes
se retuerce de ideas que encandilan la conciencia
y ni siquiera sospecha que un día de estos
cuando sea
esos tipos van a volver
le van a presentarle a un poeta joven
uno que boxea en el interior
y se coge negros en plaza constitución
y
walter no lo sabe
pero eso sí que va a ser sentir
eso walter lo va a sentir
guerra de mafias
en aquella época gonzalo se masticaba la lengua, sí
quería tener una banda como kiss pero un poco más agresiva
así que compró un tractorcito
le dijo al viejo que era para cortar el pasto
y con las cuchillas degolló al perro del vecino, siempre se escapaba
con el tiempo, igual, le pintó más hacer guita y la música fue
vendió la viola, vendió el tractor
le robó ahorros a la hermana (era puta, se quería ir a holanda)
y compró algunos ladrillos de faso que revendió bien pero terminó en cana
adentro se hacía el rocker
y algunos le creían porque en los recreos tocaba rasguña las piedras
así que la pasó bien y salió rápido (buen abogado)
y contó que se había hecho de muchos amigos
que la delincuencia era un infierno
y entonces se metió en una murga
se disfrazaba de diablo y nos miraba como desde arriba
rubén un día le dijo ¿quién te creés que sos, el dios destructor?
y gonzalo dijo sí, más vale, y le partió los labios con un redoblante
se pelearon días enteros
aquello parecía una guerra de mafias
unos apoyaban a gonzalo y la mayoría a rubén
y al final nadie tenía razón, como siempre
y casi todos terminaron hospitalizados
un día visité a gonzalo y me dijo pibe, escribí todo esto
que hagan una película
y yo lo escribí, escribí lo que pude
me acuerdo de gonzalo ahí en la cama
la lengua toda rota
el respirador le marcaba el ritmo y él intentaba seguirlo gritando
oh yeah, its a rock an’ roll
oh ye-e-ah
it’s a rock an’ roll
ballenitas
compré ballenitas en el subte
y las guardé en un bolsillo
durante el viaje
para que no se cayeran
las fui palpando con una mano
y tiene que haber sido una distracción
los ojos en un escote
en un tobillo
(los tobillos me excitan más que
las calzas y que las musculosas)
y me olvidé de las ballenitas hasta el día siguiente
cuando me levanté
la resaca azulaba las paredes de la pieza
el baño era una pera mordida, sin cabito
y el detergente una pluma que pronto cayó por la ventana
entonces volví a ponerme los pantalones
no iba a salir desnudo a la calle
y al buscar monedas en los bolsillos
las ballenitas estaban ahí
blancas
intactas
y me asusté
de veras
así que corrí al subte
las calles un emplasto de demonios y asfalto
mi conciencia la psicosis de un dibujo animado
y busqué al ciego que me las había vendido
se las devolví
quédeselas, le dije
no quiero el dinero
el hombre entonces palpó la mercancía
y dijo yo vendo biromes
ballenitas vendía el año pasado
así que me caí
primero de culo
después de espalda
y miles de tobillos saltaron a mis ojos como hormigas radiantes
nada
lo juro
era más importante que estar ahí tirado
más lejos y abajo
tres mujeres jóvenes mastican yerba a la orilla del río
amarga yerba en amargos días
y de golpe
¡oh, ventura!
saer pasa flotando, panza arriba, muerto
las mujeres se miran y escupen la yerba sobre el seco vientre del poeta
y el ombligo, lleno de yerba, deviene agujero negro
después llegan tres negros y bailan salsa sobre tablas mojadas
sacan a bailar a las tres mujeres
y bajan los seis hasta el fondo del río
el río que suena mientras el poeta flota
y grita
desesperado
la desilusión de haber visto todo
hasta el mínimo detalle
menos a ellas
a los negros
toda la fiesta
invisible, irreal
en las tripas del río
diez pájaros
carola necesitaba algo fuerte
la conversión de sus neuronas en polvo
así que esa tarde
en su casa
hablamos de algunos demonios
sus ojos se volvieron perlas
nubes de plata radiante
sus brazos
tentáculos rojos
aprovechemos
dije
y corrimos a darle de comer a unos pájaros
que de sólo vernos nos comieron
los párpados y después los ojos
después los dedos, la lengua, los pies
y nosotros quedamos ahí
tendidos uno junto al otro
carola un zumbido de ostra
yo un pequeño motor eléctrico
recordando viejas palabras de amor
el amor después de titanic
leo se hunde y kate se vuelve vieja
el amor eterno, esta vez, perdura
igual, lara hace un mes que no me llama
después de la peli
una de vampiros
tres negros malos sodomizan a una freak en un baldío
pero la freak es vampira
los muerde a los tres y los negros malos son sus esclavos
vampirizan a muchos inocentes
les sacan sangre en inmensas jeringas rosadas
se la llevan a su ama y ella la degusta
copas de cristal perlado, amor verdadero
pero paso de canal: documental sobre pesca
un gordo mantiene el equilibrio sobre un pequeño bote
en la proa lucha contra el pez
en la popa hace contrapeso el motor fuera de borda
¿llamaré a lara?
el pez se acerca, enorme, y el gordo al sacarlo trastabilla y cae al agua
huye el pez
el anzuelo en la boca
lara esa caña
lara en el agua
y yo, como siempre, el anzuelo en la boca
y la llamo
negro amor, cóncavo amor
formosa
ramiro una noche conoce a sandra y ella dice que no
a vos no te conozco
y pone cara de hormiga
ramiro dice
soy marabunta, maravilla
¿te acordás?
y ella que no
yo conocía a un mario
a un martín
a un matías
y él eso es otra cosa, negra
¿de que barrio sos?
sandra intenta recordar
los años pasados como a nado
todos los años en sus brazos
la superficie a veces calma
y a veces los delfines
y el fondo turbio
alla abajo
donde los esqueletos de los peces que nadie pescó se convierten en mármol
bueno, marabunta, no sé, ¿qué estás tomando?
ácido fórmico
¿y eso es bueno?
es fórmico
sandra entonces recuerda a su ex novio, formoseño
pero piensa nada que ver, eso es otra cosa
¿qué tomaba el formoseño?
no se acuerda
bueno, quizá algo que ver tiene, piensa
y toma un poco
rico, dice
sí, rico
tres mariposas de plumas rojas cruzan frente a sus narices
¿las viste?
sí
y después no ven más nada
cierran los ojos
se besan
y mientras ramiro anticipa el furor que está por venir
sandra siente que las tres mariposas rojas le hacen cosquillas
y en un momento
pero sólo se trata de un momento
la hacen pensar
otra vez
en formosa
noticias del día: leones fugados
esa noche noemí salió despechada y con lo puesto
cruzó la avenida, antes el portazo, antes el llanto
y el idiota decoro
insensato
de pisar a esa hora la cebra
le trajo un par de problemas
desde un árbol un mono le dijo:
pisate el ombligo, vieja
y un lagarto muy verde que saltó de la cloaca
quiso morderle un tobillo, menos mal que no pudo
halcones furiosos la vigilaban
y la cosa empeoró cuando ella
apurada
se llevó puesto un caniche
siempre odié a esos pichichos
dijo
y ellos siempre me odiaron
pero no hubo manera
la suerte es siempre un látigo bobo
si noemí hubiera llevado un bolso
en el bolso las granadas
los dardos
la escopeta de barreda
seguro que esos leones
los que esa misma noche escaparon del zoológico, ¿o eran panteras negras?
no se la masticaban
¡oh!, los pechos de noemí
¡oh!, esas fauces golosas de despecho
¡oh, rubén!, en ese departamento, frente a ese televisor
y tu noemí abajo, tan abajo
desangrada
herida de muerte
el rojo desamor en la vereda de las fieras
deportes de riesgo
el partido empezó temprano
y en atentado suicida que me hizo dos goles
sacrificaste un caballo, una torre y cuatro peones
no importa
gracias a eso yo iba a poder coronar y vos nada
tirabas drops al vacío mientras intentabas resistir
con ahínco y brinco
mis fuertes cross de derecha, bajos, a la mandíbula, adonde fuera
¿cuántas etapas para completar la hazaña?
¿cuántos metros sobre esa arena inmóvil a la espera de la marca de tus pompis?
el tiempo se detiene como la transmisión de weather chanel tras las explosiones solares
entonces hacés un triple
todo hamburgo una cuna de nervios
pero yo dos brazadas y ya llego
¿entrará al fin la bola ocho?
¿dará el dardo por fin en el centro?
la perspectiva es simple:
tres golpes para llegar al green
y otros dos para par cinco
pero nadie cuenta con mis músculos
que arrojan el disco hasta las estrellas
¿quién mide en años luz mis fuerzas de titán?
¿quién reconoce tus estrategias de iguana?
la ola nos tira de la tabla
el giro del skate nunca es perfecto
y en boxes, mientras nos cambian las gomas
y nos cargan combustible como para llegar a marte, al más allá
nos besamos
coronas de flores blancas, laureles, vino espumante
y allá atrás todos los premios
y todo el amor
adelante
convertido en bolitas de colores
álbumes llenos
soga, elástico, jarabe tan dulce
y cantos de pájaros, cada mañana, para despertar
una con tiravanija
no hace mucho invité a tiravanija a casa y me dijo
tavo, a vos te falta freeb
pensé varias semanas en esa palabra, freeb
los frisbees que vendía uno de mis tíos hace algunos años
quizá tenga algo que ver, pensé
y lo llamé por teléfono
está internado, dijeron
¿pirovano?
pirovano
me queda cerca, camino
ahí trabaja otro tío mío, pensé, cirujano
así que cambié tío vendedor por tío cirujano y toqué la puerta del consultorio
está en el quirófano, dijo una enfermera gorda
sí, mi tío cirujano operaba a mi tío vendedor
tumor benigno, por suerte
¿pero ustedes nunca oyeron hablar de homeopatía?
dije al verlos
parece que no, la guerra de los laboratorios le come la cabeza a cualquiera
entonces agarré el tumor y me lo comí
ñam, ñam
y salí corriendo y le conté todo a tirvanija
qué freeb, dijo
yo pregunté: ¿el arte relacional convierte el arte en lugar de intercambio o al revés?
se me quedó mirando
yo ahora tengo un tumor, dije
para esas células que empiezan a devorarme soy el artista y el arte
también podés ver a un homeópata, me dijo
y me dio una lista de nombres con acento chamán
una larga lista sobre la que empecé a caminar
descalzo
como sobre un eterno rollo de papel higiénico
tiravanija me alentaba, sí
y llegué a the land y varios tigres de bengala me sacaron el tumor a zarpazos
alrededor, el arrozal, y los arroces
se movían lentos bajo el pesado aire tropical
siempre me pierdo las fiestas
ángel descubrió
él dice que por casualidad
que existen los vampiros
un camión había atropellado a su perro
así que ángel lo enterró en un cementerio indio donde las mascotas resucitan
(hasta ahí todo conocido
incluso el que ángel viva al borde de la ruta
y que haya sido un viejo quien le hable del cementerio)
pero ángel también había visto otra película
del crepúsculo al amanecer
(la de ladrones de banco que se convierte en una de vampiros)
así que estaba atento
advertido
su mente una esponja paranoica
y resultó ser que el viejo
tan amable
una noche de truenos
se convirtió en salma hayeck
(lo cual ya empezaba a resultar extraño)
y después en vampiro, hombre lobo, polvo negro
y humo blando cuando ángel le clavó la astilla
igual
yo a ángel siempre le digo que no cuente esas cosas
que no se las cree nadie
pero él es terco
insiste
y la verdad es que le creen
lo escuchan
y mi envidia se nota tanto que hasta me dan ganas de ser vampiro
morder a todos y ponerlos de mi parte
pero como no soy vampiro
nadie es vampiro
siempre termino por irme solo
los vampiros no existen
remar
vos saltás y yo duermo
la respiración de los espacios sobre el aliento de las lajas
el muro es bajo
y la arquitectura
como siempre
moderna en tus ojos abiertos
no me explico las consecuencias de estar acá ahora
mil vecinas me conocen
corren atrás de mi reglamento o manual de uso
el secreto es
siempre
delimitar el espacio, no prestar atención
paredes de vidrio, al menos
porque ese muro bajo
sin perros guardianes
lo salta cualquiera
tenés que construirlas
paredes más sólidas que celos
y que nos miren remar
en los ríos que atraviesan nuestra casa
andrés
me gusta el pollo
el polo
el vw240km/h
ruta 2
mardel a la vista
toninas salvajes
andrés se sube a un puente
grita
salta
jump andy please
/siempre esas rubias tontas/
fotos
culos
adidas en la piel de andrés
que salta
jujuy
la paz
la gira por el altiplano es un exitazo fenomenal
sones
guarachas
y tres gruesas líneas
blancas
en la piel
pollo deshuesado
amor
siempre amor
andrés
mi norte
mi polo
vos el polvo
vos mi pólvora
and dí
please
don’t cry
gustavo estaba en todas partes
era verano y todos mirábamos hacia arriba
nubes con forma de gran nube blanca
palomas
canarios fugados de jaulas y canastas
gorriones cantores en la brisa suave de enero
y como siempre
la voz de gustavo que subía cada tarde hasta el cielo rechoncho
¡oh, gustavo!, ¿hasta dónde sube tu voz?
y él allá
siempre alto
¿quién era?
¿quién ponía las dulces palabras en su boca?
él decía:
“la navegación debe ser blanda
espuma sabrosa
gula entre las olas
el navío, un rostro largo
los inmensos ojos abiertos
la mirada removiendo las algas del fondo, las piedras, los corales
y los de la nuca, los ojos más torvos
hundidos en el cielo infinito”
así buscábamos a gustavo
sí
en los parques
en la orilla del río
y sólo encontrábamos borrachos y vendedores ambulantes
todos entusiasmados con el estado del tiempo
y la obsesión
firme, irreal
de ganarse
alguna vez
cuatro cifras a la quiniela
al lado
teníamos ganas de salir
tocar la puerta de al lado
la furia de los débiles naranjos
al sol
las hinchadas naranjas
la fermentación en todas partes
en el interior de las semillas
el mediodía lento
serpiente sudada
líquida
y junto a mí la piel de esas palabras
que dijiste
cuándo
dijiste
un ojo abierto
más que pez
los pájaros no volaban
no volábamos
tres
aquella tarde yo esperaba el tren
y llegabas
dócil
los labios partidos por el aliento de los chanchos
yo te daba una palmada
en la espalda
vamos
en la habitación respiraban raúles, albertos, julianes, giménez
vos recordabas los partos de las momias
y allá estaban la mujer rubia y todas las otras mujeres
los bucles, las estrellas en los pómulos hundidos, los dientes de calamar
y tu hijo perdido en el chaco
villa ángela
difuso horizonte de monte
húmedo
que no volvía
me gustan tus brazos fuertes
dijiste
a mí los poemas de amor de alfonsina
dije
yo tengo un libro de bolsillo
alfonsina storni
poemas de amor
papel grueso, arrugado
y juntos leímos palabras dulces del mar
memorias hermosas en tus dedos de fibras de riel
y dije también tengo uno de
no importaba
y un saco de invierno
así que nos cubrimos
éramos dos
y un saco
tres
y el sol en la mañana nos defendió de la noche de los convoyes
íbamos a ir a la playa
al mar
a nadar en olas llenas de camarones
camionero muerto
vine solo y con una bolsa llena de diccionarios
quería encontrar
el significado
de las palabras que dijiste al irte
así que leí
veinte años
o más, dura el olvido
en aquel tiempo yo manejaba una combi
transporte escolar
y muchos hijos de muchas personas
en cada viaje
cantaban mientras los nuestros jugaban
con vos
en tu nueva casa
pero yo también
en la combi
cantaba
yo era el director de un coro de ángeles
que al llegar a sus hogares
estoy seguro
se convertían en demonios, grúas oxidadas, reptiles
así que todos aquellos días
la misma redención para esos chicos
y para mí
sólo había que conocer el momento adecuado para cada canción
así que yo estudiaba libros llenos de notas musicales
tarareaba las melodías bajo la ducha
mientras cocinaba
mientras llevaba la combi al taller
y también yo hacía otras cosas
incluso una vez
mientras tomaba cerveza con mis amigos
ellos me dijeron dónde estás, raúl
y yo acá, estoy acá
dije
pero un día
en la autopista
choqué
algo suave, un raspón que hizo saltar algunas chispas
y el camionero se bajó con dos palos
sí
hoy los recuerdo como de fina porcelana o débil cristal azogado
él, con ellos, trazaba círculos en el aire
fintas de arte marcial
sonido de órgano líquido, agua filosa
y quería golpearme
zum, zum
floc, floc
pero no lo lograba
porque mis clases
de karate do
ayudaban a evitar los golpes
y a darlos
y cuando el hombre estuvo por fin en el piso
un pequeño corte en su cabeza borboteaba relámpagos de sangre
me sobrevino un cosquilleo al principio tenue y después furioso, o idiota
rabia de fosa oceánica
de madre mandril cercada
y yo entonces tomé uno de esos palos
sólo uno
y empecé a golpear
a
golpear
hasta partir el palo en esa cabeza
yo no decía nada
ni el camionero
ni el palo
el ruido de las autopistas es el de los motores veloces
el de las gomas contra el asfalto
el del viento
el de las bocinas
y el de las sirenas, claro
que todavía cantan
¡oh, sirenas cantoras!
en mis oídos con palabras
llenas
de óxido.
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