Oswaldo Roses


Poesías de este autor

Varios Poemas (link para descargar)

Varios poemas:

CUÁNTAS

A los inmigrantes, a los exiliados,

a los pobres, a Ruth.

Cuántas mañanas de lágrimas,

cuánto desafiante olvido,

cuánta indolencia insepulta

para mi corazón niño.

Ayer fue lo que no fue

y hoy lo que no ha venido,

cuánto sufrir al que sufre

por un sólo labio vivo.

No conozco a muerte sola

sino a la de su dominio,

la que abate en el silencio

a aquél que la ha resistido.

Muerte empuñando pedruscos,

muerte adorando cuchillos,

muerte que anidó en el hambre

con boca de los suplicios.

Por contra hoy rezo a tumbos

como un duelo a sus designios,

puño que llama en su fondo

un temblor hacia lo íntimo.

La muerte hace girar

la pena hacia otro sentido,

mas siempre vuelve a marchar

delante de un precipicio.

Como pena, ¡oh Amor!, tú eres

una igual de mi cariño

que, aun no se pueda el tú-yo,

vamos pasando lo mismo.

Por contra más  rezo a rayos,

por contra más a tumbos grito

ya con fe o a corazón

o con lo que sea motivo.

Quimera del aquí siempre,

altar aunque sea escupido,

alba aunque sea a rastras,

beso aunque sea lo último.

ESTE VIEJO CANSANCIO

A Mauricio Muñoz

Este viejo cansancio que camina

aún es lo que tengo por riqueza,

es la sonrisa, ¡oh sí!, es la tristeza,

lo menos o lo más que en mí rechina.

Mas intento vencer la mala espina

que me acomete desde la maleza

del borde del camino (la voz besa

lo que pueda besar de sed divina).

Así, lo intento azul y ferazmente

celeste, con el cielo de un respiro,

el cielo que se baña en una fuente.

Voy caminando hacia el horizonte

como un niño mirando. Miro y miro:

el sueño se me va de monte a monte.


SIEMPRE POR ALGÚN MOTIVO

Siempre por algún motivo
estos o aquellos sobran
para los que aman -dicen-
pero al corazón no nombran.

No les gusta que se hable
de qué pasa, de quién roba,
de qué ley aún autoriza
a que ellos sólo coman,

de qué valentía prima,
de qué moral les apoya.
No quieren que les ofendan
palabras, almas ni sombras,

que la protesta sólo sea
suavidad que la deshonra,
sosiego de mala peste,
rincón para los que lloran.

Con princesitas de lujo
sus visiones condecoran,
y hacen vida de príncipes
por ligar a color rosa

si no llevan a la tele
a la fulana de moda.
No les mima el desgarro
del que agoniza por contra,

les ofende, no es muy cómodo,
sí, aguantar lo que ensombran;
y es, ¡así!, en firmes hechos,
en dignidades a escorias.

Se excusan, luego, se excusan,
se montan lo que se montan
con que unos sean perros
y otros prez de personas

superiores sin escrúpulos
y encima piden más gloria,
que se pudra quien se mata,
que se calme a quien se holla.

No les harta cobardía
ni les apena la historia
que muestran ante sus hijos
porque hereden sus obras.

Oswaldo ROSES

Escritor, poeta, y ensayista nacido en 1965. Difunde actualmente su obra de pensamiento en los periódicos digitales Nuestra Bandera, Ojo Crítico, Crónica y Análisis, La Grilla, Política y Actualidad, VisiónMX, Criterios, Los Tiempos y Este Sur.

Ha ganado los premios “Encina de la Cañada” (Madrid), “Ángel Martínez Baigorri” (Navarra),  y “Ciudad de Lucena” en lo que respecta a la poesía.

Tiene una columna en las revistas digitales Red y Acción, La Bisagra, Triplov, Arte Literal, Destino-X, y en el suplemento El Rincón del Gato Literario del taller TALLEREANDO. Forma parte de la redacción de DOMIST y de los suplementos literarios Torre Tavira de Cádiz. Colabora con el proyecto “Gente con Talento” de Colombia y en Opinatio de la revista Casi Nada.

En poesía y narración ha ganado algunos premios y ha colaborado en las revistas escritas Casa de Las Américas (Cuba), La Palabra y el Hombre (México), Signo (Bolivia) y Repertorio Americano (Costa Rica). En las revistas digitales LA Casa del Asterión, Letras Salvajes, Ecognosco, Zona Moebius, Brevespacio, Lexia y El Híbrido Literario.

Ha sido incluido en Nueva Poesía Hispanoaméricana, Ed. Lord Byron, Lima, 2004.

Oswaldo Roses es el seudónimo literario de José REPISO MOYANO.

SIGUIENTE POESÍA:

A Eduardo Haro Tecglen (link para descargar)

A Eduardo Hrao Tecglen: (para leer aquí)

La esperanza fue él que no asesina
cuando reinaba la opresión y el miedo,
mas por mucho reinar a sucio enredo
él siguió con su fe que no asesina.

¡Qué raro credo, Dios, qué tez marina
tan rara, que no admite otro credo!
Yo no puedo saber por qué, no puedo,
¡eso de ansiarse dignidad fulmina!

Sólo sé que insistió en ella, el muy perro,
sólo sé que insistió más a puño e hierro
y hoy, en ocasión, le fulminó la muerte.

Destinos hay para perder y causas;
los mismos para ser, ya en que no hay pausas
por quien seguirá aún…, aún más fuerte.

Oswaldo ROSES

Una respuesta to “Oswaldo Roses”

  1. alexis 19 enero 2009 a 19:37 #

    siempre este Roses ama sentir que preparar (vender) el sentimiento

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